.

En este blog encontraras inquietudes, planteamientos, pensamientos, noticias, curiosidades y una que otra cosa jocosa.
Si deseas hacer comentarios hazlo. Sólo no se publicarán los comentarios abusivos, obscenos, vulgares, odiosos, amenazantes, o que atenten en contra de personas o instituciones.
Los desacuerdos o correcciones al autor son muy bienvenidos... Pero siempre en un marco de respeto.

jueves, 17 de septiembre de 2009

GOLPES QUE HONRAN, Sofanor Tobar Carvajal

Sofanor Tobar Carvajal fue un poeta chileno que cultivó la poesía popular chilena.
El poema que transcribo a continuación aparece en el libro "¡Cómeme Perro!", de 1970. Lo publico en estas fechas de fiestas patrias, sabiendo que será la delicia de muchos, pues retrata fielmente la cultura popular.

GOLPES QUE HONRAN

Había muchaza gente…
Algo grande había pasao…
Junto al chinchel d’el “pelao”
entre tres o cuatro casas,
justo donde uno pasa,
había un grupo separao.

Nunca a mi me ha gustao
meterme en cosas ajenas,
sean malas, sean guenas,
siempre se sale enredao,
pagando injustos pecáos
con manda misa y novena.

Pero… ¡Todos me miraban!
Me fueron abriendo paso…
al principio, no hice caso,
entre ellos murmuraban…
sin saber qué comentaban
¡esa tropa de pacatos...!

El grupo que vi al principio,
¡Se abrió como de repente!
¡P’a dejarme frente a frente!
con el mayor de mis hijos,
un remedo de hombrecito…
¡Con quince años solamente!

¡Estaba irreconocible…!
¡Su carita amoratada!
¡Por las narices sangraba…!
¡Y aunque hizo lo imposible!
su voz ya no era audible…
¡Y de impotencia! ¡lloraba!

¿Otro niño te golpeó?
¿Peleaste como hombrecito?
¿Tamién diste tu poquito,
o tal sólo el te dio…?
El niño no contestó…
no pudo hablar aunque quiso.

Luego alguien me explicó…
Fue… ¡Defendiendo una mujer!
¡Defendiendo una mujer!
¡Su taita se lo enseñó!
¡Por eso que arremetió,
sin dar ni pedir cuartel!

¡Cómo a bestia lo golpearon,
porque nunca acobardó!
¡Tirao en tierra quedó,
por cosas que le enseñaron!
que jamás se le olvidaron…
que la mujer ¡Es un Dios!

El golpear a una mujer…
¡Es olvidar a su mama!
¡que lo tuvo en sus entrañas
nueve meses, por querer…!
¡Que a su padre le fue fiel
soportando aun infamias!

Dicen que llegó al Chinchel,
¡cuando un cobarde golpeaba
y que del pelo arrastraba…!
a una pobre mujer…
¡No se pudo contener…!
¡Y apechugó como estaba!

Duró poco la pelea…
Bueno… se presentía…
¡Toditos por cobardía
dejaron que sucediera!
¡Hasta qu’ el niño cayera!
Desvanecido o sin vida…

Ya sacó patente de hombre
La vida ya lo marcó…
¡Y con su sangre escribió
este sacrificio enorme!
¡Los dos estamos conformes!
aunque caro le costó…

¡Que Dios bendiga tu hombría!
aunque dolido… ¡Orgulloso!
Estoy llorando… ¡De gozo!
¿Eres de la pasta mía…!
Si el tata Dios te da crías…
¡Que sean como nosotros!

La mujer… ¡Es lo sublime!
¡Siempre es fuente de quimeras!
¡Donde vaya y donde quiera!
su ternura la redime…
Donde Dios lo determine
¡Reina! ¡Señora! ¡o Ramera!

No se aflija mi mocoso,
porque siga lagrimeando…
Su viejo, ¡No está aflojando!

¡Llora de puro orgulloso!
¡Ejemplo p’a estos babosos!
que se quedaron babeando…

Cuando a usted lo vapuleaba…
¡Un perro degenerado!
¡Y se quedaron parados!
Cuando usté ya más no daba
¡Como res se desangraba!
¡Por haber apechugao!

M’hijo… levante altiva su frente
¡Muestre su rostro golpeáo!
¡Es un ejemplo sagrao,
p’a esta recua de indolentes!
Y mi desprecio insolente (escupe)
¡P’a tóo estos desgraciaos!



.

No hay comentarios.: