viernes 4 de diciembre de 2009

De Amor y de odio...

Según Heumer "El amor tiene un poderoso hermano, el odio. Procura no ofender al primero, porque el otro puede matarte".
Y es una gran verdad.
¿Cuántos de nosotros hemos tenido momentos de Amor que terminan, con el tiempo, transformados en odio?
La verdad es que nunca he odiado a una de mis ex parejas. Al contrario. Sigo con ellas amarrado con un afecto indescriptible.
Aunque con algunas más que otras, pero... ¿odio?... ¡Definitivamente no!
Sin embargo alguna de mis ex parejas ha sufrido esa transformación del amor que me prodigó en un odio casi enfermizo.
¿Puede esto verse reflejado de otra forma?... Por ejemplo... ¿Amor convertido en Odio, pero no amor de pareja, sino Amor por un ideal?
He llegado a convencerme que se siente algo muy cercano... y me refiero -claramente- a lo que me ha pasado con un sentimiento político.
Hace ya varios años nació en mi un "amor" por un conglomerado que representaba todo lo que debía ser lo más seguro para ser o alcanzar la felicidad plena. Me refiero a la Concertación de Partidos por la Democracia, que en 1988 ganó el Plebiscito de ese año, permitiendo que Chile pudiera alcanzar una "Democracia" en las elecciones de 1989.
Recuerdo como si fuera hoy ese momento en que todos cantábamos el "Chile, la Alegría ya viene".... y esperé y esperé...
No miento que hubo momentos importantes de crecimiento económico en mi familia. Pude con esfuerzo obtener mejor educación, perfeccionándome (lo mismo mi ex señora), mis hijos tuvieron acceso a la educación superior (con un esfuerzo supremo), pero pudo haber sido el Paraíso si las cosas hubieran sido como debían ser... sin que quienes nos gobernaban se inclinaran al sistema libre-mercadista que acarreó el trauma de tener que pagar por lo que -en cientos de naciones del Mundo- es un derecho inalienable. La Educación y la Salud.
Hoy en Chile, para educar a nuestros hijos, cada chileno y chilena debe desembolsar bastante dinero. Sobretodo si la educación que se pretende dar es de calidad o educación superior.
Para que un chileno pobre pueda educarse en una Universidad debe haber obtenido excelentes calificaciones para optar a uno de los pocos cupos de becas de estudios existentes, las que poseen ciento y un mil trabas que impiden que muchos pobres que poseen las condiciones y el deseo de estudiar, puedan obtener un título y ser alguien en la vida.
Que un hijo de un pobre en Chile alcance la educación superior, es casi una utopía digna de una novela fantástica.
En nuestro país las clases sociales están segmentadas en los grupos:
ABC1 (la más acomodada y que posee los más altos ingresos. Son entre el 3% y el 7% de la población), la C2 y C3 (clase media y son el 40% de la población), la clase D (son pobres, pero con posibilidades de crecimiento. Son el 30% de la población) y la clase E, que son los más desposeídos de Chile, con una pobreza extrema que alcanza ribetes que hacen difícil salir de ella.
De estos grupos sociales -sin duda- los grupos ABC1, C2 y C3 son los que hacen los aportes más importantes a la educación superior. Que alguien de clases o grupos más inferiores (D o E) puedan llegar a educarse en una Universidad o en un Instituto Profesional es francamente algo inalcanzable.
¿Y por qué ocurre esto? ¿Pudo ser diferente?
Sin duda que pudo ser diferente si la Concertación no hubiera comulgado tan descaradamente con los partidos conservadores, pertenecientes mayoritariamente a la elite ABC1.
La Concertación (muchos dirigentes de mandos medios) deseaban ser ABC1 y lo lograron... pero se olvidaron de quienes los apoyaron.
En Chile para tener acceso a un sistema de salud decente... un chileno(a) debe cotizar por sus imposiciones de salud en el sistema privado (ISAPRES). Si lo hace en el sistema del Estado (FONASA) le saldrá mucho más caro aun. Sólo los grupos D y E pueden acceder (en este sistema) a una salud gratuita (la que es mediocre e infinitamente lenta en atenciones).
En Educación y en Salud la cosa anda mal. En las Universidades existen carreras que -inexorablemente- llevarán a quienes egresen de ellas a pertenecer y (casi) encasillarse en un determinado grupo socioeconómico. Por ejemplo un profesor(a) recién egresado, por su nivel de ingresos y por los egresos que tendrá, difícilmente pertenecerá al status ABC1, a menos que se "involucre" en matrimonio con "alguien" de ese status. Típico caso de profesoras que se "casan" con ingenieros, abogados, médicos o empresarios.
Definitivamente si la Concertación hubiera -en 1989- trazado un camino por el pueblo y para el pueblo, dejando de lado el libre mercado, hubiéramos crecido tal vez más lentamente, pero con calidad y haciendo personas felices, realmente felices.
Se que más de un comentario surgirá de esta nota, donde me enrostrarán que así se hizo, pero les recuerdo que lo que demostraron aquellos que se enriquecieron producto de "coimas", de compadrazgos, ese asqueroso "apego al poder" y al dinero, impidió que "la alegría llegara".
Nos encontramos hoy frente a nuevos desafíos, frente a nuevos (algunos no tanto) candidatos a la presidencia.
¿Quién de ellos no "blufea" con sus promesas?... ¿Quién de ellos dice cosas que (sabemos o presentimos) son posibles en 4 años de Gobierno?
Personalmente le creo a un candidato. Al más joven. Al que se ha contagiado o contaminado menos con ese afán de poder y dinero. Al que no está haciéndole el juego a otro candidato que ya tuvo su oportunidad y poco o nada hizo.
Lo que ofrece el candidato joven es realizar reformas políticas, con Nuevos rostros e ideas, propone terminar con el sistema binominal y fomentar la participación de jóvenes en política y plebiscitos sobre los temas que más les interesen. El más joven de los candidatos ofrece una mejor distribución de los ingresos. Aumentar los impuestos a las empresas y rebaja de impuesto a las personas. Ofrece Royalty a la minería (que si sólo el año 2009 Minera La Escondida hubiera pagado el Royalty se podrían haber construido 5 hospitales más en todo Chile).
El candidato joven ofrece mejorar la educación para que nadie que no tenga recursos se quede sin la oportunidad de una educación de primer nivel. Y es posible... por ejemplo construyendo un liceo de excelencia (como el Instituto Nacional) en todas las regiones del país. Así se abrirían las opciones para los de los grupos D y E, permitiéndoles surgir y poder salir de la extrema pobreza.
Como nunca antes una candidatura ciudadana ha surgido y ha logrado llegar a instancias de poder alcanzar un triunfo, con sistema binominal incluido. Por eso es nuestra oportunidad de aportar con un voto a un Chile del futuro, un país más justo, más solidario y más sustentable.
Faltan pocos días para finalizar este proceso... para elegir.
Piensa en conciencia y mira lo que Marco ofrece. El próximo domingo 13 de diciembre decide bien. Vota 2.

Un abrazo,


Pepe







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miércoles 25 de noviembre de 2009

Comparando a una esposa con el perro de la casa...

Ante todo quiero dejar en claro que esta publicación es una reflexión machista, que sólo persigue traer a ustedes una sonrisa.

Un abrazo sincero,

Pepe

Comparando a una esposa con el perro de la casa...

1.- Tu perro no llora.
2.- Tu perro adora que tus amigos te visiten.
3.- A tu perro no le molesta que uses su champú.
4.- Tu perro piensa que cantas bien.
5.- Entre más tarde llegues, tu perro se alegra más de verte.
6.- Tu perro te perdona si juegas con otros perros.
7.- Tu perro no se da cuenta si le dices el nombre de otro perro.
8.- Los perros piensan que los eructos son divertidos.
9.- Todo el mundo puede tener un perro bonito.
10.- Si tu perro es hermoso, los otros perros no lo odian.
11.- Los perros no van de compras.
12.- Tu perro adora que dejes cosas tiradas.
13.- El carácter de tu perro es igual todo el mes.
14.- Tu perro nunca necesita "examinar la relación".
15.- Los padres de tu perro nunca te visitan.
16.- Tu perro entiende que los instintos son mejores que preguntar las direcciones.
17.- Los perros no odian su cuerpo.
18.- Los perros no critican.
19.- Los perros no usan tu ropa.
20.- Es legal mantener encadenado a un perro.
21.- Los perros nunca esperan regalos.
22.- Los perros nunca necesitan un "masaje de pies".
23.- Tu perro te encuentra divertido cuando estás ebrio.
24.- Los perros no hablan.
25.- Los perros no son maliciosos.
26.- Los perros rara vez viven más que tú.




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martes 24 de noviembre de 2009

Puñ mew leliwangülenwenumapukelu iñche lliwakefiñ ñi laku mew

Puñ mew leliwangülenwenumapukelu iñche lliwakefiñ ñi laku mew.
(Por las noches cuando miro el cielo lleno de estrellas pienso en mi abuelo)

Pienso en que él de niño también lo miraba con ternura y respeto.
Mi laku conocía los misterios del cielo nocturno y sabía leer las historias que ofrecía ese cielo estrellado. Eso es bello.
Más bello si se conocen las historias de que está lleno.

Su educación fue mapuche y tenía los altos valores de nuestro pueblo.
Yo soy testigo de su kimün y pasé lindos momentos escuchándo su nütram..

Si uno mira las estrellas y constelaciones en las noches despejadas, verá la Cruz del Sur, el Orión con las Tres Marías, las pléyades ese grupo de estrellas amontonadas que son casi imperceptibles si el cielo está muy iluminado. (Si no conocen las pléyades miren las Tres Marías y después vayan lentamente un poco a la izquierda y las verán)

Uno podrá ver a Venus, el lucero de la mañana y de la tarde a través del cielo cruzando de norte a sur a la Vía Láctea. Si uno mira bien y con respetuosa inocencia, verá que es pequeño frente a su inmensidad. En ese momento es cuando se muestran en el cielo las estrellas fugaces. El espectáculo de la naturaleza es un regalo a la vista.

Cuando mi laku era niño ayudaba, como todos los niños mapuche, en las labores familiares a mi bisabuelo Ignacio y lo hacía desde muy temprano. Su función era la de cuidar los animales de la familia y para eso salía a pastorearlos. Estoy hablando principios de los años veinte en las suaves lomas y campo de mi tuwün en pleno territorio mapuche. En esa época temuko era un pueblo nuevo de treinta años.

Salía en la oscuridad de la madrugada cuando la estrella Wünyelfe hacía su aparición antes de que saliera el sol. Mi abuelo se tendía sobre la fresca hierba y miraba el Wenu Mapu.

¿Qué veía mi laku?

Veía a Wünyelfe wangülen, el llevador de la mañana que avisa a nuestra gente que ha llegado la hora de laborar y de activar el Che, el ser.

Los animales iban felices a comer el pasto que producía nuestra Ñuke Mapu y mi abuelo los llevaba gustoso. Mi laku vio muchas veces las Tokikura (estrellas fugaces) cruzar el cielo y supo que donde caían se enterraban para años más tarde resurgir de la tierra.

El niño que era mi abuelo veía el Ngau poñü, el montón de papas (las pléyades), veía el Pünon choike, la pisada de avestruz (la Cruz del Sur) y veía también el Wenu Lewfü, el río del cielo (Vía Láctea) también conocido por nuestros mayores como el rüpü epew, el camino de los cuentos. Él sabía sus nombres y conocía sus historias.

Ese niño mapuche no nombraba a las estrellas en castellano, usaba en cambio los nombres en mapudungun tal como lo hacían mi bisabuelo, mi tatarabuelo y todos nuestros füchakecheyem. Tal como hacían los abuelos de los demás mapuche, kom pu peñi, pu lamngen.


La educación moral de nuestros padres, abuelos, bisabuelos y mayores se traspasaba principalmente de abuelo a nieto, es decir, de laku a laku. El abuelo reforzaba el conocimiento que los niños ya llevaban por parte de su chaw y su ñuke.

KIMÜN Y NÜTRAM DE LOS ABUELOS
Era una costumbre habitual que los abuelos pidieran a sus hijos que les enviaran a sus nietos para vivir con ellos por un par de años. Eso podía ser dos veces en la vida incluso; cuando se era muy niño y cuando ya se salía de la adolescencia. Por ejemplo, mi padre cuando era niño fue pedido por mi bisabuelo. Mi padre vivió dos veces con su laku.

Durante el tiempo que se vivía con los abuelos se aprendía kimün mapuche, el conocimiento de cómo vivir respetando y cómo vivir bien, de acuerdo a la ley mapuche. Nuestros abuelos enseñaban (y enseñan ahora también) lo necesario para ser una buena persona y ser un norche.

Mi laku es uno más de los grandes antepasados nuestros. En ellos estaba el kimün para sortear con éxito la aparición de wekufe algunas veces y witranalwe, pero él sabía cómo actuar pues nuestros mayores poseían en la más profunda de las manifestaciones espirituales.


Durante las noches después del trabajo del día se sentaban los niños alrededor del fuego dentro de la ruka y el abuelo conversaba con ellos, les transmitía kimün mediante el nütram. Les contaba historias de nuestros antepasados y de lo que a ellos mismos les habían enseñado sus propios abuelos cuando ellos habían ido a vivir con sus laku.

Los niños aprendían ser Norche por medio de epew (que son algo parecido a los cuentos del wingka) tenían como protagonistas al Ngürü (zorro), al Pangi (puma), Zillo (perdiz) y muchos otros hermanos animales.

Mi abuelo escuchó epew de boca de mi külachi laku Ramón, mi tatarabuelo. Escuchó las grandes hazañas de nuestros antepasados weichafe y también aprendió la historia de nuestra genealogía, es decir, nuestro küpalme, tal como aprendieron de la suya los abuelos de todos los mapuche que ahora llevan los nombres de sus mayores.

Mi abuelo era un niño mapuche que ponía oídos a sus Trem (mayores) y cuando fue adulto cumplió con el azmapu e hizo wewpin por la muerte de nuestros pu peñi. Mi abuelo conocía la historia familiar hasta muy atrás. Mi bisabuelo era wewpife también y conocía las relaciones familiares entre linajes y familias dentro del tuwün (territorio ancestral)

Yo tuve el privilegio de conocer a mi laku y de escuchar en mapudungun la historia familiar, la historia de nuestro tuwün y las grandes hazañas de nuestra gente mapuche.
Cada mapuche venera a sus abuelos porque ellos son sus formadores y nos hacen saber que en nosotros ellos continúan.

Tayiñ pu mapuche, pu lamngen, pu peñi, niekefi ta kiñe küpal engün
Kiñe mollfün, kiñe folil niefiyiñ.

Nuestra gente, nuestras lamngen y peñi son herederos del mismo patrimonio y descienden de los grandes füchakecheyem, nuestros antepasados. Nuestro pueblo vive y ama, siente y actúa tal como sus mayores les han enseñado.

Ese es el newen de nuestros abuelos en nosotros.
Los mapuche tenemos newen.
Los mapuche tenemos kimün.
Somos la encarnación de nuestros mayores y por eso los llevamos en nuestra frente.
Nuestros nombres, que son los de nuestros laku, son nuestra bandera
Nosotros los mapuche tenemos Küpalme y tenemos Tuwün.

Cuando pienso en mi laku y en mi epuchi laku, pienso en mis mayores.
Norche, kümeche, weichafe.
Pienso en mis antepasados, pu füchakecheyem.

A mi laku lo llevo en la sangre, en mis pensamientos, en mis recuerdos.
Mi laku está en mi piwke.
Y nunca se irá de mi.

Cuando miro las estrellas veo a mi laku.

Feley may.



Texto original de Ignacio Kallfükura