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domingo, 22 de julio de 2007

Jorge Meléndez Escobar y la casa del Estudiante Americano

Corría el año de 1974 y yo era un estudiante más del Saint Rose School de Santiago de Chile.

Apenas tenía 11 años (aunque representaba mayor edad debido a que era el más alto del curso) cuando fui nominado a visitar una institución que tenía mucho que ver con mi colegio, pues el fundador y presidente de dicha institución era el señor Jorge Meléndez Escobar, quien tenía el título de rector honorario del colegio en que estudiaba.

Una tarde de sábado me presenté con un reducido grupo de compañeros, todos ellos de cursos superiores, a la famosa CEAM (Casa del Estudiante Americano) que estaba ubicada en pleno centro de Santiago, en la calle Huérfanos 1891.

Era esta una de aquellas imponentes casas de dos pisos, tan alta como un edificio de cuatro pisos, con inmensas habitaciones y una rimbombante arquitectura típica de las construcciones de fines del siglo XIX del barrio República y de la plaza Brasil, plaza que se encontraba a sólo media cuadra de ahí.

Me impresionó ingresar al que se convertiría en el querido caserón que albergaría mi adolescencia por casi 10 años.

Aquella tarde participamos de una sencilla pero acogedora once, que consistía en un te con leche, panes dulces de huevo y galletas.

Lo medular de aquella once era lo ceremonial de aquella singular reunión, en que participaban jóvenes y destacados estudiantes de los más importantes liceos y colegios de Santiago.

Había estudiantes de ambos sexos del Liceo Nº 1 de niñas, del Liceo Valentín Letelier, del Liceo José Victorino Lastarria, del Instituto Nacional, del Luis Campino, del INBA, del Liceo de Aplicación y de muchos otros grandes y emblemáticos establecimientos educacionales de la capital de nuestro querido Chile.

Compartíamos la once y una agradable tertulia cultural y social que tenía como principal objeto desarrollar nuestra personalidad y crear jóvenes líderes libre pensantes, con capacidades para enfrentar la vida y destacarnos en los diversos ámbitos de la vida nacional.

Fue ahí donde conocí a Don Jorge Meléndez Escobar. Era el un hombre bondadoso, muy delgado, elegante, siempre con una sonrisa, ya mayor (78 años), de gran amabilidad y sencillez.

Recuerdo que estaban en aquella mesa principal un destacado ex general veterano del ejército, el general (R) Teófilo Gómez Vera, quien en una de sus intervenciones nos contó alguna de sus experiencias de formación personal que le tocó vivir en el ejército alemán de 1938, poco antes de la 2º guerra mundial.

El hombre era una verdadera enciclopedia viviente en relación a temas históricos relacionados con las acciones militares y también de la organización y disciplina que se debe seguir para lograr triunfar en la vida.

También estaban en aquella mesa el Dr. Mario Tapia Caballero, presidente del Rótary Club de Santiago y otras personalidades de quienes no recuerdo ahora sus nombres.

La verdad es que me fascinó el poder participar de dicha reunión, pero debieron pasar un par de años antes de que pudiera integrarme a tan agradable grupo humano.

Recién en 1976 comencé a visitar sábado a sábado la Casa del Estudiante Americano. Esto significó, entre otras cosas, que todas las tardes de sábados no estaba en casa y, por ende, no veía el programa de más alta audiencia de la televisión chilena de aquellos años, “Sábados Gigantes”.

En la CEAM aprendí muchas cosas que serían importantes herramientas del desarrollo de mi persona y del crecimiento intelectual y cultural. Todas ellas bajo una metodología de acción, de aprender haciendo.

En 1977 toma la dirección del Departamento Juvenil de la Casa del Estudiante Americano un joven y entusiasta compañero de colegio. Miguel Ángel Díaz Heresi. Destacado dirigente estudiantil que estaba a punto de egresar de 4º medio.

Bajo la dirección de ese joven de 17 años, quienes participábamos activamente en el consejo juvenil de la CEAM, realizamos uno de los años más fructíferos en cuanto a actividades sociales como visitas a hogares de menores u hogares de ancianos, en donde nuestro lema era no ir a fraternizar, sino que ir a confraternizar.

Fue un hermoso año ese 1977, año en que me enamoré y también el año en que hice y participé de mil y una cosas. Año en que compartí junto a grandes amigos como Felipe Zepeda, Santiago Mansilla, Fert Olivares, Waldo Etcheberry, Jorge Rodriguez, Fernando Carvajal, Mario Osorio y tantos otros que compartiríamos en los años siguientes.

1977, año en que se preparaba el aniversario del bicentenario del nacimiento de Bernardo O`Higgins y en que gané mi primer concurso literario, el que se realizó en agosto de ese año.

Las semanas pasaban y cada sábado era esperado con impaciencia. Así también fui conociendo a diversas personalidades, entre ellas a la señora Anita, una dama de un hermoso y cariñoso corazón, tan grande como el de su esposo, Don Jorge Meléndez.

Pero… ¿Quién fue Jorge Meléndez?

Jorge Meléndez Escobar nació en la ciudad de Santiago de Chile un 6 de marzo de 1896. Era hijo del médico José Luís Meléndez y de la Sra. Ercilia Escobar Campaña.

El pequeño Jorge tuvo hermanos (no recuerdo cuantos) y fue un destacado estudiante del Liceo de Aplicación.

Posteriormente se tituló en el Instituto Superior de Comercio. Estudió también Economía Política y luego ingresó a la carrera de Publicidad en la Universidad de Chile.

Jorge Meléndez fue un excelente dibujante, además de tener un hobby que duraría casi toda su vida. Construir diversos modelos de sillas en miniatura, en las que ocupaba horas de enorme dedicación y cariño.

Cuando la 1º guerra mundial destruía Europa, el joven Jorge Meléndez se dedicaba a una de las pasiones que llevaría dentro de si por siempre. Hacer clases. Fue profesor en las Escuelas Nocturnas para Obreros “Manuel Rodríguez” y en su querido Liceo de Aplicación.

También se desempeñó por años en la Caja Nacional de Ahorros, institución que con el correr de los años se convertiría en el Banco del Estado de Chile. Ahí Jorge Meléndez se desempeñaría como Jefe del Departamento de Prensa y Propaganda, publicando diversas cartillas que se referían a la importancia del Ahorro y, en cuyas líneas, no dejaban de aprovechar la ocasión para “educar” a quienes leyeran dichas cartillas.

Jorge Meléndez trabajó, desde su fundación, en el diario “La Nación”; fue caricaturista de las revistas “Zig Zag” y “El Corre-Vuela”. Dirigió durante un tiempo la revista humorística “El Picarón”; colaboró en “El Imparcial”, “El Mercurio”, etc. En 1913 y 1921 realizó exposiciones con sus caricaturas y dibujos.

Entre sus “amigos” dibujantes estaba el reconocido dibujante y cineasta Jorge Délano (Coke), autor entre otras películas, de la 1º película sonora de Latinoamérica y “padre” del personaje caricaturesco Verdejo. Coke era apenas un año mayor que Jorge Meléndez y mantuvo una larga amistad con el hasta su muerte acaecida en 1980.

El camino de la vida llevó a Jorge Meléndez Escobar por la política. Militó en el Partido Independiente y fue fundador del Movimiento Independiente y de la Acción Renovadora de Chile en 1949.

Ese año fue elegido diputado por Santiago, entre los periodos de 1949 a 1953 y de 1953 a 1957, dedicándose principalmente a trabajar en los comités relacionados con su amor vocacional, la Educación.

Tal vez las obras que hacen reconocido a este incansable educador e inquieta alma caritativa, fue cuando en 1919 funda el Bando de Piedad de Chile, institución que presidiría desde 1919 a 1950, hasta que el 14 de abril (día de las Américas) de ese año funda la Casa del Estudiante Americano, siendo también presidente de esta noble institución desde 1950 en adelante.

La acción social hizo que Jorge Meléndez Escobar fuera presidente honorario de muchas instituciones y por muchísimos años. Instituciones como la Sociedad Protectora de Animales “Benjamín Vicuña Mackenna” (desde 1916 a 1978); el Instituto Chileno Brasilero de Cultura (desde 1959 a 1979). Consejero honorario de la Sociedad de Instrucción Primaria (desde 1923 hasta su muerte en 1984); Socio honorario del Rotary Club de Santiago, del que fue secretario, director y presidente entre los años 1970 y 1971. Rector honorario del Saint Rose School. Director efectivo de la Junta de Beneficencia Escolar.

Jorge Meléndez Escobar también participó en numerosas asociaciones y mutuales: Asociación de Jubilados de Chile, Sociedad de Artesanos La Unión, Sociedad Fermín Vivaceta, Sociedad Figueroa Alcorta, Sociedad Juan Miguel Dávila Baeza, Sociedad Unión de Peluqueros, Sociedad Unión de Tipógrafos, Sociedad Igualdad y Trabajo, Sociedad Empleados de Comercio, Círculo de Jubilados de la Prensa, Sociedad Estrella Chilena de Señoras, Sociedad Gremio del Abasto, Sociedad La Unión Nacional, Asociación Luis A. Soto, Mutual Población Polígono, Sociedad Protección de la Mujer, Centro Social Obrero Santísimo Sacramento, Asociación de Jubilados del Banco del Estado, Asociación Mutualista de Jubilados de las Fuerzas Armadas Arturo Prat de Valparaíso, Federación Provincial Mutualista de Santiago, Confederación Mutualista de Chile, Liga de Estudiantes Pobres, Patronato Nacional de la Infancia, Comité de Amigos de la Araucanía, Junta de Vecinos de la 4ª Comuna, Liga Nacional contra el Alcoholismo, Instituto Chileno de Conmemoración Histórica.

Jorge Meléndez Escobar se casó ya maduro un día 30 de diciembre de 1938, con la Sra. Anita Acevedo Davenport. Nunca tuvieron hijos, pero los niños que pasamos por la Casa del Estudiante Americano fuimos de alguna manera “hijos predilectos” de este extraordinario filántropo nacional. Muchos llamábamos a Don Jorge como nuestro “Padre Espiritual”.

Jorge Meléndez Escobar fue autor de numerosas obras y fue distinguido a nivel nacional e internacional: Ciudadano honorario de San Antonio, Texas, Estados Unidos. Socio benemérito de la Sociedad Científica de Chile en 1956; socio honorario de la Cruz Roja de Chile. La Universidad de Investigaciones de Andbra, de la India, le otorgó el título honorífico de “Diputado pro canciller”, adscrito al Cuerpo Académico Chileno. En 1921, fue nombrado secretario del Comité Pro Reacción Municipal. Fue condecorado con la Orden del Cóndor de los Andes de Bolivia, Orden José Gabriel Duque de Panamá, Orden Do Cruzeiro do Sul de Brasil en 1970, medalla de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, medalla por su labor de bien público de la Municipalidad de Santiago en 1976.

En 1978 comienza a hacerse de problemas de salud, lo que hace que deba comenzar a alejarse de las tardes culturales de los sábados, asistiendo cada vez más a lo lejos a la Casa del Estudiante.

Por aquel entones comienza la preparación de su último libro. “Siembra y Cosecharás Amor”, obra biográfica de enorme significado para quienes vivimos alguna etapa de la vida de este insigne hombre.

Será uno de nuestros amigos y compañeros de actividades de los sábados, Mario Osorio, quien se convertirá en el secretario personal y quien ayudará a Jorge Meléndez Escobar en la recopilación de datos de información para construir su máxima obra.

Era el día de mi santo de 1984 cuando recibí una triste llamada telefónica. Un triste regalo de mi día. Me anunciaron que ese 19 de marzo de 1984 el hombre admirable y ejemplar de muchas generaciones, el Maestro de Maestros, Jorge Meléndez Escobar dejaba este mundo.

Su cuerpo fue llevado a la Basílica del Salvador, en calle Huérfanos, lugar donde realizamos una capilla ardiente, realizando una guardia del féretro que era reemplazada cada una hora por seis integrantes de la CEAM.

Tal vez estas líneas sean leídas por algún antiguo miembro del añoso caserón de la calle Huérfanos 1891. Si es así rogaría que se pusieran en contacto con mi persona a través de éste medio.

Un fuerte y fraternal abrazo por la red a quienes alguna vez pasamos por la querida CEAM,


José Córdova García
Profesor

PD: Disculpen si olvido muchos nombres, pero no puedo dejar de nombrar a quienes recuerdo con tanto cariño:

Roberto Ahumada

Jorge Arratia Oróstica

Mónica Banda

Fernando Carvajal

el gordo Castillo

Cesar Córdova García

Miguel Angel Díaz Heresi

Patrício Díaz Saavedra

Waldo Etcheverry

René Hauyon

Miguel Higueras Cancino

Efraín Jaque Carreño

Claudio Kuntz

Juan Carlos Lazo

Rodrigo Leyton

Martin Lowenstein

Yésica Llanos Jaque

Dorita Mansilla

Santiago Mansilla

Miguel Martinez

Luis Oliva

Zulema Oliva

Sara Oliva

Fert Olivares

Jazmin Olivares

Luis Olivares

Mario Osorio Rojas

Mónica Reynold

Jorge Rodríguez

Elizabeth Rojas

Domingo Roman Montes de Oca

Blanca Roman Montes de Oca

Eduardo Serrano Valdivia

Alicia Veloso

Rodrigo Zelada

Felipe Zepeda

3 comentarios:

Patricio Gallardo dijo...

Hermoso relato, que me he permitido linkear en Blog: http://hurramuchachos.blogspot.com/, donde publico reseñas de Aplicacionista destacados, creo que don Jorge Meléndez Escobar, es un ser humano ejemplar.

Gracias
Patricio Gallardo

Lorena Díaz S. dijo...

La verdad es que reconoci a algunos compañeros tuyos, como a Luis Saavedra,ya que era hermano de un compañero mio,tambien a la hija del Sir Celso, que era apoderado del Saint Rose,yo tengo una hija de 18 qu salio el año pasado del colegio.

Lorena Díaz S. dijo...

Tengo 2 mail por si quieres algun recuerdo del saint rose
lorena.diaz@mineduc.cl
lorenad69@hotmail.com