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lunes, 2 de octubre de 2006

La Leyenda del Volcán Osorno

En la primavera del año 1640, una tribu huilliche que habitaba a orillas del volcán hueñauca, hoy llamado Osorno, convoco a todos los caciques de las tribus de hasta 300 leguas a la redonda para participar en la celebración de Nguillatun.

Esta era una celebración sagrada que se realizaba cada cuatro años para dar gracias y pedir una buena vida al padre creador y dueño de todo el universo.

Para Ailef (loma bonita) hija del cacique kumillanca (piedra bonita y valiosa), era una ocasión de alegría, y desde meses antes se preparaba para este gran momento.

Al kawuin llegaron de todas las tribus: los Poyas, los Cuncos, los Caucau, los Puelches, los Vuriloches. Faltaban únicamente los Mapuches que venían del norte, pero al caer la tarde por fin llegaron.

El cacique mapuche Antiñanco venia acompañado de su esposa y su hijo menor Millaluan. Todos los recibieron con gran alegría.

Millaluan, después de refrescarse y beber de las puras aguas del río, se sentó a descansar. Al sentir un ruido de piedras en la orilla descubrió que Ailef, la hija de Kumillanca, lo había seguido.

- ¡Que grande estás Ailef! - Exclamo sonriendo.
- ¡Mas crecido estas tu Millaluan! - dijo ella.
- ¡Ahora me parece más hermoso este lugar! - agrego Millaluan mirando alrededor - Pero esta vez el Pirepillan no me parece tan enorme como cuando era niño, ¡es que cuando se es pequeño todo parece inmenso!.

Entonces Ailef le replicó

- ¡Se me olvidaba que ustedes llamaban a nuestro “Hueñauca” como “Pirepillan”! Cuando era niña no me importaba que cada visitante lo llamara de una manera diferente, Pero ahora me confundo con tantos nombres cada una de las tribus le da distintos nombres como, Chodhueco, Quetrupe, Pire, Pirepillán, Purailla, Purarrahue o Prarauque. Tantos nombres para una sola montaña de nieve ni los mismos adultos saben de lo que están hablando. Además no creo que al espíritu del volcán le agrade, estoy segura que eso provocará el enojo de Hueñauca.

Millaluan comenzó a reir a carcajadas de lo que había dicho Ailef, quien se enoja y le contesta

- ¡Te has vuelto como todos los demás!.

Al llegar la noche mientras todos compartían y se divertían. Ailef contemplaba el firmamento y de pronto descubrió algo que congelo su rostro. Se acercó al cacique y le dijo:

- ¡Padre mire allá! - y acompaño con el brazo indicando la punta del volcán. Un hilillo de humo salía de la cima.

- ¡Ngunechén!, ¡dueño de la tierra y el firmamento!, ¡el Hueñauca a comenzado a vomitar fuego!.

Todos comenzaron a gritar y en ese momento un fuerte ruido vino del volcán... luego un temblor remeció toda la tierra. El volcán empezó a botar lava y piedras ardientes que caían sobre la aldea. El terror hacia estragos entre los habitantes y las visitas.

En ese momento Millaluan dijo al padre de Ailef

- ¡Venerado Kumillanca, creo que se porque el espíritu del volcán esta furioso!. Ailef me dijo ayer tarde que el volcán se enojaría si lo seguimos llamando de diferentes maneras.

Kumillanca se acercó a su hija y le pregunto que podían hacer. Entonces Ailef dijo que el volcán quería que todos le llamaran por un solo nombre y que sea sagrado.

Así Kumillanca reunió a todos los caciques y tomaron la decisión unánime de llamar al volcán con el nombre de Hueñaunca.

Rato después todo volvió a la calma y todos los aldeanos y visitantes se sintieron muy felices.

El siguiente día Ailef, Millaluan y Kumillanca salieron a caminar en las cercanías descubriendo un hermoso lago escondido entre la vegetación de las cercanías de la aldea. Millaluan dijo se podría llamar al lago “Llanquihue” que en su lengua significa “lugar escondido”. Contando con la aprobación de Kumillanca. Desde entonces hasta hoy día.

El volcán conocido por el nombre de Osorno por los españoles, fue llamado así por Don García Hurtado de Mendoza en honor a su suegro el conde Osorno, en 1558.



Este es un resumen del trabajo de investigación de alumnos de 8º año Básico de la Escuela Claudio Matte de Frutillar. Junio de 2002. Ha sido usado permanentemente por mi persona para informar al turista sobre el Volcán Osorno.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

HOLA SOY CAMILA DE OSORNO Y ME ENCANTAS LAS LEYENDAS DEL VOLCAN OSORNO

Alex Maureira dijo...

Hola, genial lo de la leyenda del Osorno, yo trabajo en turismo hace 10 años pero hace 2 meses estoy viviendo en la region y estas leyendas me parecen muy enriquecedoras.
Tengo un libro de Oreste plat, por ahi publico alguna otra.

Una abrazo

José Córdova García dijo...

Gracias por tu comentario Alex.

Efectivmente Oreste Plat tiene un excelente libro en el que aparecen interesantes artíiculos.

Espero tu aviso de publicación.

Atte.,

Pepe

Francisco Caucao dijo...

Que impresionante que mis antepasados ayan formado parte de ese kawin nunca me lo habría imaginado.
Haora entiendo por qué yo estoy tratando de rescatar y aprender mucho más de mi cultura mapuche las cosas de la vida dos historias que están impregnadas en las cercanías del hueñauka por parte de mi kupan .
Primero me enteré de la leyenda del niño lobo como le llaman a mi tío Vicente caucao y haora buscando historias del volcán hueñauka encuentro que mis antepasados también formaron parte del txawun .